Acupuntura y cáncer

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Hoy, en Bamboo, nos gustaría hablar de un campo de la acupuntura del que se habla poco pero que empieza a tener una gran importancia en el mundo de la oncología: el TRATAMIENTO PALIATIVO de los síntomas asociados al cáncer y la quimioterapia.

Recalcamos la palabra PALIATIVO porqué la acupuntura NO CURA el cáncer (ojalá lo hiciera), pero si que ayuda enormemente a mejorar la calidad de vida del paciente mediante la minimización de síntomas como:

No sólo en cáncer, sino en general:

  • Nauseas y vómitos
  • Control del dolor
  • Control de procesos inflamatorios
  • Sofocos
  • Ansiedad, depresión, insomnio
  • Sequedad de boca (xerostomía)

Y específicamente para el cáncer:

  • Neutropenia secundaria a quimioterapia
  • Neuropatía post-quimioterapia (alteraciones de los nervios debido a los fármacos usados para la destrucción tumoral)
  • Fatiga y dificultades respiratorias secundarias a la radioterapia
  • Tratamiento de cicatrices post-extracción de tumores o partes del cuerpo dañadas

Por el momento, ya hay una cantidad considerable de evidencia científica seria respecto al uso de la acupuntura en el tratamiento de dichos síntomas y, de hecho, algunos de los centros de referencia mundial en el tratamiento e investigación del cáncer ya la integran dentro de los protocolos de tratamiento, tales como el:

La OMS o WHO (Organización Mundial de la Salud) también la incluye como una herramienta de tratamiento muy importante en oncología, junto a otras muchas indicaciones en las que ya se ha demostrado su efectividad. Como son muchas, les adjunto el link por si quieren consultarlo: http://www.evidencebasedacupuncture.org/who-official-position/

En Bamboo Teràpies Integrades también tenemos experiencia el tratamiento de los síntomas asociados al cáncer y la quimioterapia, y podemos decir que realmente supone una gran diferencia para los pacientes en su día a día y en como afrontan la enfermedad.

Esperamos que este pequeño artículo os haya sido de utilidad para entender un poco mejor en que nos puede beneficiar la acupuntura y su amplio campo de acción. Cualquier cuestión al respecto, o si queréis información más específica sobre los efectos de la acupuntura, no dudéis en contactar con nosotros.

¡Que paséis un buen día!

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¿ESTIRAMIENTOS ANTES DE HACER DEPORTE: AMIGO O ENEMIGO?

Como fisioterapeuta, a menudo soy consultado por pacientes, amigos y familiares sobre la importancia de hacer los típicos estiramientos (los básicos de toda la vida) antes de hacer ejercicio para prevenir lesiones y, a menudo, la respuesta suele causar sorpresa: no.

Este es un tema bastante polémico puesto que ha estado integrado en el ámbito deportivo, por lo menos en el amateur, y en gran cantidad de programas terapéuticos y de rehabilitación desde hace décadas.  No me malinterpretéis, los estiramientos son importantes, variados y de diferentes clases, pero según la actividad y el propósito se deben hacer de una forma u otra o en base a X objetivos, pero si es con ánimo de prevenir lesiones mejor tirar para otro lado.

¿Y por qué no sirven?

Fisiológicamente hablando y en términos generales, un estiramiento convencional difícilmente va a calentar el músculo ya que, de hecho, limita el flujo sanguíneo y por ende de oxígeno en el mismo.  Esto, a su vez, provoca que el corazón tenga que bombear más y durante más tiempo para cubrir correctamente con la demanda de sangre que el músculo necesita para trabajar correctamente.  Ergo, cuanto más tiempo esté el músculo sin el oxígeno necesario, más rápidamente se fatigará y más fácil será que se lesione.

Por otro lado, si bien con el estiramiento se aumenta la flexibilidad del músculo, también se reduce la estabilidad de la articulación, con lo que lesionarse es en realidad más fácil, y también se disminuye la capacidad de reacción del músculo (ya que está relajado), justo lo contrario a lo que queremos para hacer ejercicio.

La evidencia científica al respecto, destacando varias revisiones sistemáticas, un meta-análisis y un libro1,2,3,4; concluye que la realización de estiramientos estáticos previa actividad deportiva resulta inocua en lo que respecta a la prevención de lesiones y la reducción de la fatiga muscular, aunque ciertamente no aportan evidencia de que suponga un aumento del riesgo de lesiones.

También y, parafraseando directamente la publicación del fisioterapeuta Carlos Pérez Cubas5, fisioterapeuta serio y con experiencia donde los haya, docente universitario e investigador:

  • ”En lo que respecta al rendimiento, ya existen varios estudios, sobre todo en actividades físicas de fuerza, velocidad y en saltos, que demuestran la influencia negativa de los estiramientos previos sobre el nivel de rendimiento. En aquellos atletas que estiraban antes, la disminución de la fuerza muscular se reporta incluso hasta 1 hora después de estirar. En ejercicios y, sobre todo, en competiciones en las que se requiere un nivel importante de fuerza, es recomendable no estirar durante el calentamiento.
  • Y en cuanto a la prevención de lesiones, mientras ningún estudio ha demostrado la afirmación de que estirar previene los accidentes, la literatura científica sí reúne datos acerca de grupos de corredores, incluso maratonianos, que sufren hasta un 35% más de lesiones en caso de realizar estiramientos de forma frecuente antes de la práctica deportivas.”

Conclusiones y factores a tener en cuenta

  • Un estiramiento debería realizarse para aumentar intencionadamente la flexibilidad del músculo o articulación como en danza o gimnasia o en pacientes cuyo rango de movimiento se haya visto disminuido patológicamente. En caso de prevención de lesiones, estirar debería sustituirse por otros procedimientos.
  • Realizar un calentamiento dinámico y suave pero progresivo en intensidad resulta seguro y eficaz para preparar el cuerpo y poder realizar la actividad física deseada en óptimas condiciones.
  • Si se va a estirar de todas formas, uno se ha de asegurar de hacer correctamente los estiramientos y, en caso de duda, asesorarse por un profesional al respecto.  Esto lo digo porque, personalmente, he visto gente lesionarse no por el hecho de estirar antes, sino por el echo de hacerlo mal.
  • Recalco que la entrada de este blog se centraba en los efectos del estiramiento convencional en el precalentamiento deportivo.  El estiramiento muscular, como estiramiento en sí y como movimiento, tiene mucho efectos, bastantes de los cuales pueden catalogarse de terapéuticos.

En este vídeo se recalca lo mencionado anteriormente y se habla de más mecanismos fisiológicos que explican porqué NO hacer estiramientos convencionales antes del ejercicio:

Espero que esta entrada os haya servido de utilidad y os esclarezca un poco a la hora de hacer deporte.  ¡Ante cualquier duda o consulta al respecto no dudéis en contactarnos!

BIBLIOGRAFIA

  1. Herbert RD, Gabriel M. Effects of stretching before and after exercising on muscle soreness and risk of injury: systematic review. Br Med J; 325:468, 2002.
  2. Kay A, Blazevich, A. Effect of acute static stretch on maximal muscle performance: a systematic review.  Med. Sci. Sports exerc., Vol. 44, no.1, pp. 154–164, 2012.
  3. Shrier I. Does stretching help prevent injuries?. In: D. MacAuley and T. M. Best.  Evidence-based Sports Medicine. 2nd Edition. Malden, Massachussets (USA): Blackwell Publishing; 2007.  p. 36-58.
  4. Simic L, Sarabon N, Markovic G. Does pre-exercise static stretching inhibit maximal muscular performance? A meta-analytical review.  Scand J Med Sci Sports; Vol. 23, no.2, pp. 131-148, 2013.
  5. Osteon Alaquás Centro de Fisioterapia [sede web].  Alaquás: Carlos Perez Cubas; 20 de mayo de 2010. ¿Estiramientos para calentar? Disponible en:   http://carloslopezcubas.com/2010/05/estiramientos-para-calentar.html

Los celos en el niño

Cuando un niño está celoso, lo está pasando mal. Está sucediendo algo en su entorno, (normalmente es el nacimiento de un hermanito) que hace que se sienta desplazado o no querido, sobre todo en la relación con los padres.

Ante esta situación, se suele reaccionar recriminándole sus sentimientos, como si no se pudiera tener celos, cuando los celos son un sentimiento que todos conocemos porque los hemos sufrido alguna vez.
Por eso, en vez de recriminar y hacer sentir mal al niño, hemos de estar a su lado, reconfortarlo y darle seguridad.
Cuando la causa es el nacimiento de un nuevo hermanito, señalarle con naturalidad que hay atenciones que el pequeñito necesita, y seguir comportándonos con él igual que lo hacíamos antes de que naciera el hermano.

El hecho de darle un espacio a esos celos, ayuda al niño a poder vivirlos con naturalidad y superarlos a la vez que se sentirá escuchado y atendido. Así irá superando la situación que le ha generado esos celos.

Isabel Mª Chueco Ruiz

Psicóloga Col. Nº 23144

Parálisis facial

¡Buenos días!

Hoy, en el blog de Bamboo, vamos a hablar de las características de una patología con un gran impacto en la esfera psicosocial del paciente: la parálisis facial periférica o parálisis de Bell.   Sin embargo, para entender esta afección primero hemos de explicar un poco su  anatomía y origen.

  • Bases anatómicas y fisiología básica

Esta enfermedad tiene raíz en el nervio facial, uno de los 12 nervios conocidos como pares craneales, que se encuentran a izquierda y derecha del cráneo.   El nervio facial controla los músculos de la expresión facial y el sabor en los dos tercios anteriores de la lengua, siempre del lado correspondiente.   También tiene cierto control sobre glándulas salivares y lacrimales y sobre los músculos que rigen el movimiento de uno de los huesecitos del oído medio, el estribo.

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En el caso de la parálisis facial periférica, dónde la afectación se da fuera del cerebro, la parte afectada de la cara será siempre la del mismo lado de la lesión, mientras que en las parálisis faciales centrales (se dan dentro del cerebro, como por ejemplo en un ictus) la lesión se producirá en el lado contrario de la lesión cerebral.

  • ¿Por qué sucede una parálisis de Bell?

En un inicio, se pensaba que esta enfermedad tenía un origen desconocido en la mayoría  de casos, hasta que se describió como una de sus causas principales una inflamación del nervio debido a una infección viral, concretamente de Herpes Zoster (herpes simple tipo I o herpes común).   No obstante, también se relaciona comúnmente con golpes de viento frío, que provocan un espasmo del nervio y su inflamación, con lo que ello conlleva.  Este tipo de parálisis se llaman parálisis ‘a frigore’.

Otras causas que se relacionan con la parálisis facial periférica, aunque en menor grado, son traumatismos directos, tumores, infecciones graves del oído medio y otras patologías como el sida, la enfermedad de Lyme o la sarcoidosis.

También, desde hace un tiempo, se está empezando a asociar esta enfermedad a afecciones sistémicas metabólicas como la diabetes miellitus, la hipertensión arterial y dislipidemias tipo hipercolesterolemia.  Aún así, la parálisis de Bell es una manifestación muy rara de estas enfermedades.

  • ¿Que es lo que provoca?

En una parálisis de Bell la afectación generalmente es aguda (todo sucede súbitamente y en poco tiempo) y unilateral (sólo afecta a un lado de la cara en el 99% de los casos) y provoca una parálisis de los músculos controlados por el nervio facial, llevando a la pérdida total o parcial de los movimientos voluntarios, reflejos y automáticos de la musculatura de la expresión.  Con todo, los síntomas y su severidad suelen variar en función de la gravedad de la lesión y de las características del paciente.

Los rasgos característicos que se pueden observar en una parálisis periférica son, siempre del lado afectado:

  • Asimetría facial: el lado sano, al no estar paralizado, tira del lado enfermo y arrastra nariz, piel, etc. volviendo la cara asimétrica.
  • Signo de Bell: cuando el paciente cierra los ojos, el ojo del lado afectado no se cierra completamente y el globo ocular se dirige hacia arriba. Esto suele llevar asociado lagrimeo continuo y sequedad ocular.
  • Desaparición de las arrugas de la frente al fruncir el ceño.
  • Las arrugas que aparecen entre pómulos y nariz al sonreír desaparecen.
  • Caída de la comisura bucal hacia el lado opuesto.
  • Otros síntomas pueden comprender: dolor o molestias alrededor de la mandíbula y detrás del oído, zumbidos en uno o ambos oídos, dolor de cabeza, pérdida del gusto, hipersensibilidad al sonido del lado afectado, deterioro en el habla, mareos y dificultad para comer o beber.

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  • ¿Que tratamiento físico tiene?

A parte del tratamiento farmacológico y/o quirúrgico, actualmente existen una amplia variedad de tratamientos físicos y ortopédicos para esta enfermedad.

De entre ellos destaca la fisioterapia, que ayuda a reeducar y recuperar parte o gran parte de la musculatura facial afectada mediante una serie de ejercicios concretos, destinados a recuperar la función nerviosa, la fuerza y el tono muscular y la coordinación entre las dos mitades de la cara, así como técnicas de masaje específicas para relajar y tonificar la musculatura atrofiada y aumentar progresivamente la sensibilidad perdida.

También destaca la logopedia y la psicología, utilizadas para enseñar estrategias de habla y deglución durante la fase de rehabilitación y otras técnicas para paliar los efectos sociales y emocionales derivados de la lesión.  Otro campo a remarcar es el de la ortopedia, destinado sobretodo a facilitar el cierre del ojo y evitar lesiones oculares.

Otra disciplina con gran auge dentro del tratamiento de la parálisis facial es la acupuntura, que ayuda a mejorar espectacularmente los resultados del resto de terapias mediante la reducción del dolor y la facilitación neuromuscular.  Personalmente, es una técnica que he usado siempre en los pocos casos de parálisis facial y otras afecciones neurológicas que he tenido y no podría estar más contento con sus resultados.

¡Pues hasta aquí llega el artículo amigos! Espero que haya sido de vuestro agrado y os sirva para orientaros en caso que conozcáis a alguien o tengáis un familiar que sufra esta enfermedad.  Y recordad, ¡Cualquier duda al respecto sobre el tratamiento de la parálisis facial no dudéis en contactar con Bamboo Teràpies!

¡Como siempre, ha sido un placer! ¡Hasta la próxima!

Guillem Suárez Salas

Col. Núm 10569

Alimentos para la piel

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La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Es la primera barrera de defensa y el espejo de lo que pasa en nuestro interior. Por eso debemos protegerla, especialmente en verano. Además de ser prudentes con la exposición a los rayos solares y de hacer ejercicio de manera habitual, es importante hidratarse bien y alimentarse de forma adecuada.

Los dermatólogos coinciden en que la alimentación constituye un factor de mucha importancia tanto en la prevención del efecto oxidante del sol del verano (foto envejecimiento) como en el tratamiento de enfermedades de la piel. Toda una lista vitaminas, aminoácidos, ácidos grasos insaturados, antioxidantes y oligoelementos que nutren, oxigenan y tersan la piel a base de tratamientos internos, no tópicos.

A través de esta selección de alimentos que hemos preparado, lo que se busca es una dieta natural y saludable que regenere tejidos para logar una piel sana y reluciente.

  1. Agua:

El agua es el primer alimento que debe considerarse en el cuidado de la piel. Conviene que esté depurada.

No hay que olvidar que el agua también la encontramos formando parte de los alimentos. En algunas frutas (como la sandía, el melón, la pera, las cerezas y las naranjas) y verduras (acelga, espárragos, lechuga, pimiento) el 90% de la composición es agua. Otra forma de ingerir agua es tomando zumos naturales, infusiones, etc.

  1. Brócoli:

Toda la familia de las coles, y en especial el brócoli, es rica en vitamina C y E. La vitamina C es importante para el cuidado de la piel por ser necesaria para la producción de colágeno, una proteína básica para mantener la piel tersa y sin arrugas, mientras que la vitamina E protege las membranas celulares de la piel y defiende contra el daño por radiación de rayos UVA.

  1. Zanahoria:

La zanahoria destaca sobre el resto de hortalizas por su elevado contenido en beta-caroteno, antioxidante que una vez ingerido, se transforma en vitamina A o retinol. Este compuesto ayuda a reparar los tejidos y protege a la piel de la exposición al sol.

Podemos consumirlas crudas, en ensaladas o a modo de palitos para mojar en salsas (hummus, tzatziki, guacamole), o en forma de purés o guarniciones.

  1. Frutas:

En verano, cuando el sol es más intenso, es cuando tenemos las frutas más ricas en vitamina C y antioxidantes. Las frutas tropicales son las que tienen un contenido más elevado en vitamina C: guayaba, papaya, mango y, en menor cantidad pero también significativa: fresas, moras, kiwis, litchi, naranja, papaya, mandarina.

La vitamina C es importante para el cuidado de la piel por ser necesaria para la producción de colágeno, una proteína básica para mantener la piel tersa y sin arrugas.

  1. Pescado azul:

Contienen altos niveles de grasas omega-3, que permiten una mayor permeabilidad de las membranas y, en consecuencia, un mejor funcionamiento celular. Estos nutrientes, por su carácter antiinflamatorio, también pueden ayudar a aliviar la inflamación en la piel. Se aconseja evitar las frituras y optar por preparaciones más ligeras, como el estofado, la plancha o el papillote.

  1. Avellanas:

Este fruto seco es uno de los más ricos en vitamina E, que nutre y protege la piel del sol.

Las avellanas son un alimento muy denso en energía y nutrientes con lo que, con un puñado al día (25 gramos aproximadamente) será suficiente para beneficiarse de sus propiedades de forma equilibrada.

Podemos consumirlas enteras como aperitivo, agregadas a ensaladas o al yogur, incorporadas en platos de pescado, carne o incluso pastas o arroces.

  1. Cereales integrales:

Los cereales completos contienen selenio, un antioxidante imprescindible que ayuda a proteger la piel de los daños del medio ambiente y promueve su elasticidad. Sin embargo, hay que tener precaución con la dosis, ya que los suplementos de selenio industriales a dosis altas han sido relacionados con problemas de salud, por eso siempre aconsejamos obtener las vitaminas y minerales a través de la alimentación.

  1. Pipas de calabaza

Las semillas de calabaza son una fuente importante de zinc, por tanto protegen las membranas celulares, ayudan a mantener el colágeno y promueve la renovación de la piel.

Neus Pérez Navío

Dietista-Nutricionista Col. Nº CAT000946

Psicoterapia y salud

Hay momentos en la vida en que nos sentimos felices, llenos de bienestar, alegría, amor, cariño, plenitud… Hay otros momentos en los cuales las emociones que nos resultan desagradables de experimentar, nos oprimen, nos produce malestar: el miedo, la angustia, tristeza, ira, apatía, resentimiento, etc.

Sucede que vivimos situaciones que no gestionamos de la forma que nos gustaría y experimentamos emociones que no manejamos de forma sana.

A menudo, estos bloqueos emocionales están estrechamente relacionados con bloqueos físicos: falta de energía o bloqueo para hacer o decir algo, tensiones y dolores musculares, migrañas, erupciones o irritaciones en la piel, etc. El cuerpo somatiza aquello que no es capaz de liberar.

Estos bloqueos psicofísicos a la vez, repercuten en nuestra vida. Nos llenan de dudas, inseguridades, volviéndola aún más dificultosa y menos llevadera, lo que a su vez, nos produce mayor malestar.

Es importante tomar conciencia de estas situaciones y acudir a un especialista que nos ayude a retomar la situación desde otro lugar, a salir de estos círculos viciosos.

Como psicóloga y terapeuta te ofrezco un espacio de acompañamiento en tu proceso de búsqueda y cambio hacia el bienestar que quieres conseguir.

PrintIsabel Mª Chueco Ruiz

Psicóloga Col. Nº 23144

¿Qué son los puntos gatillo?

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Hoy inauguramos la sección de artículos de fisioterapia abordando un tema que en la práctica diaria nos es muy consultado por nuestros pacientes: ¿Qué es exactamente un punto gatillo? Pues bien, a continuación podréis leer una descripción, completa pero sencilla de entender, que explica qué es, sus causas y sus características.  Para no extendernos demasiado, ya hablaré en futuros artículos de sus técnicas de tratamiento específicas y otras  terapias que puedan ayudar.  ¡Comencemos!

¿QUE ES UN PUNTO GATILLO?

El músculo, el cual contiene los PGM (punto gatillo miofascial), suele sufrir los impactos de nuestra vida cotidiana, como por ejemplo traumatismos directos, sobrecargas musculares, malas posturas, sedentarismo, sobresfuerzos, mala nutrición, alteraciones nerviosas, emocionales, metabólicas y bioquímicas, problemas de los órganos o estrés, etc. Por tanto, los PGM representan una de las principales causas de dolor de origen neromusculo-esquelético.

Un PGM, en resumen, es una banda tensa, comúnmente descrita por los pacientes como un ”nudo” o contractura localizada dentro del músculo, dolorosa a la palpación y a la presión y que genera una serie de problemas que se mencionarán más adelante.

A grandes rasgos y en términos más técnicos, un punto gatillo es una zona dónde la contracción muscular es permanente debido principalmente a la secreción excesiva de una molécula llamada acetilcolina o ACh. Esta molécula provoca una contracción constante que consume más energía de lo debido y que lleva a una ”crisis energética” dentro del músculo, que se vuelve incapaz de volver a su posición original.

Esta contracción permanente también ”ahoga” la zona evitando un flujo sanguíneo correcto, con lo que llegan menos nutrientes, energía y oxígeno.  También se genera una respuesta inflamatoria que desencadena la aparición del dolor muscular y a la secreción de más acetilcolina, manteniendo la contracción.

Al mismo tiempo, se generan una serie de procesos nerviosos que llevan a una mayor acumulación de colágeno y menor de elastina (proteína que aporta elasticidad a la célula muscular), volviendo el ”nudo” cada vez más rígido.  Esto, sumado a la acumulación de colágeno, hace que el cuerpo tenga que gastar más energía todavía para mantener la postura o realizar movimientos con el músculo afectado, con lo que la contractura se retroalimenta y mantiene este círculo vicioso.

¿QUE EFECTOS PRODUCE UN PGM?

A raíz de los procesos antes mencionados, un PGM genera un conjunto de efectos perceptibles por el paciente y que pueden resultar muy molestos y dolorosos.

Entre los signos, encontramos:

  • Debilidad muscular: el músculo limita la fuerza de su contracción hasta niveles no dolorosos como mecanismo de defensa.
  • Limitación del movimiento: la contractura evita que el músculo se pueda estirar hasta su máximo y/o provoca dolor en hacerlo.
  • Dermografismo: son alteraciones en la estructura y la tensión de la piel que recubre al PGM. Todavía se desconoce la relación entre ambos.
  • Paniculosis: es un engrosamiento del tejido subcutáneo con un aumento de su consistencia llegando a producir pequeños gránulos o bolitas.

Entre los síntomas, citamos:

  • Dolor: este fenómeno puede ser muy diverso en cuanto a su intensidad, extensión, localización, periodicidad, etc. Habitualmente el dolor a la presión produce una sensación de dolor agudo, quemazón y/o pesadez y que se proyecta hasta otras partes del cuerpo, lo que se conoce como dolor referido.
  • Dolor referido: cada PGM presenta un área de influencia se desarrolla en el patrón referido de cada músculo y puede variar mucho de uno a otro. Por ejemplo, la contractura de la musculatura lumbar puede dar dolor en la zona de las nalgas, y de algunos músculos de la espalda el dolor puede migrar al pecho.
  • Disminución de la tolerancia al esfuerzo: la falta de riego sanguíneo dificulta la llegada de energía y oxígeno a la zona de contractura, por lo que el músculo se cansa mucho más rápido.
  • Espasmo muscular local: sensación que se tiene al palpar un PGM, donde este ”salta” de nuestros dedos al pasarlos por encima.
  • Trastornos autonómicos: debido a la relación estrecha que tiene el PGM con el sistema nervioso, algunos de ellos pueden desarrollar síntomas como:

– Sudoración anormal.

– Lagrimeo y trastornos visuales.

– Salivación excesiva.

– Actividades pilomotoras: la disposición de un PGM sobre el músculo trapecio inferior, para poner un ejemplo,puede dar sensación de escalofríos juntamente con una erección del vello sobre la cara lateral del antebrazo.

– Alteraciones del sueño: suele deberse a la compresión del PGM cuando se está tumbado en la cama. Al  producir un aumento del dolor, el paciente se despierta y suele tener dificultades para conciliar el sueño,    mantenerlo y que este le resulte gratificante y renovador.

– Trastornos propioceptivos: desequilibrio, mareo, tinnitus o acúfenos y alteración de la percepción del peso de  los objetos al levantarlos (percepción ponderal).

¿QUÉ LOS MEJORA O LOS EMPEORA?

Hay diferentes factores que pueden influir positivamente sobre el PGM disminuyendo sus síntomas o por el contrario agravándolos y prolongándolos en el tiempo. Es importante conocer estos factores para evitar su aparición o agravarlos en caso que se sospeche de su presencia. Los factores se clasifican en:

a) Beneficiosos: mejoran su sintomatología y pueden ayudar en su tratamiento.

  • Estiramientos pasivos, lento y suaves del músculo afectado + calor: son relajantes, sedantes y disminuyen el tono muscular, aumentando su elasticidad. Debe ser pasivo para no generar dolor a la contracción voluntaria.
  • Aplicación de calorhúmedo sobre el PGM: el calor provoca un aumento del riego sanguíneo local y por ende la concentración de oxígeno y de nutrientes.
  • Masaje profundo: aunque doloroso al principio, un masaje bien realizado sobre un PGM aumenta la circulación de la zona, relaja al músculo y lleva a la secreción de endorfinas, que disminuyen el dolor; entre otros efectos.
  • Ejercicios dinámicosque no supongan una contracción del músculo: son conocidos como ejercicios excéntricos. Producen una estimulación propioceptiva y estiran al músculo y, en consecuencia, al PGM.

b) Agravantes: empeoran el estado del PGM.

  • Contracción del músculo: cualquier contracción del músculo con PGM produce dolor ya que aún se comprime más la zona.
  • Exposición al frío: el frío produce una contracción muscular rítmica como defensa para generar calor (escalofríos).
  • Alergias: cualquier tipo de alergia produce una secreción de una sustancia llamada histamina, que desencadena inflamación y constriñe la circulación localmente, generando un aumento del dolor.
  • Estrés: el mantenimiento del estrés lleva un aumento de la secreción de adrenalina. Esto influye en el sistema inmune, el sistema nervioso autónomo y por tanto en la actividad del PGM.
  • Depresión: produce una disminución del umbral del dolor y su intensificación. Además, produce una apatía progresiva que comporta una disminución de la actividad física,

c) Perpetuantes: evitan que el PGM pueda desaparecer y suelen agravarlo.

  • Estrés mecánico: contracciones mantenidas del músculo, presión directa mantenida sobre él, problemas estructurales, malas posturas, falta de tono muscular y el sedentarismo favorecen su aparición o los cronifican.
  • Desarreglos nutricionales: dietas muy ácidas y una hidratación pobre espesan el organismo y lo acidifican, desencadenando procesos inflamatorios constantes que llevan a la aparición de múltiples PGM.
  • Procesos infecciosos: todavía no se sabe muy bien la relación entre infecciones y el PGM, pero se le supone una reacción de sensibilización del sistema nervioso autónomo. Es muy usual que persista el dolor de los PGM cuando el paciente padece de una gripe, por ejemplo (trancazo).

En definitiva, son muchos los factores que pueden llevar a su aparición, y más aún los mecanismos fisiológicos que los pueden desencadenar. Lo único que sabemos a ciencia cierta es que hay que cuidarse, mantenerse activo, nutrirse bien y, en caso de duda acudir a un fisioterapeuta para tratarse o asesorarse correctamente para prevenir su aparición (como hacer ejercicio, reeducar la postura, etc.).

¡Esto es todo por hoy amigos míos! ¡Nos vemos en el próximo artículo!

Guillem Suárez Salas

Col. Núm 10569